100.-Dramas familiares y negocios I

I.- Negocios y familias, aceite y agua…
II.- Si no quieres perder a tus amigos, no hagas negocios con ellos…
III.- Los negocios mal concebidos pueden aportar graves disfunciones a las familias que los gestionan.
Este es el paradigma de una empresa familiar, que como es natural, no se resuelve con la firma de un Protocolo, si este no contempla “el principio del fin”, o lo que es lo mismo, un pacto en virtud del cual, se acuerda vender la empresa si no hay consenso familiar… Pactar el lógico y necesario derecho de separación. Porque el conflicto no es una anomalía del sistema, si no que es un riesgo inherente a la actividad de compartir negocios con familias. Y por tanto, la separación es una salida adecuada cuando el negocio aporta disfunciones a la unidad familiar que se pretende preservar.
Hace tiempo que deseaba escribir aportando al lector experiencias reales de empresas familiares en las que he tenido ocasión de participar a lo largo de mi vida profesional. En todas ellas, he actuado como un consejero externo comprometido con el resultado final. Nunca he tenido una actuación inocua, nunca he dejado de implicarme en el proceso de racionalización de las estructuras familiares. A lo largo de los años, he dejado muchos amigos, algunos enemigos y, sobre todo, ninguna indiferencia. Todas las empresas han notado mi participación. Todos me recuerdan. He tenido muchos éxitos y como no, algunos fracasos, que han hecho siempre mella en mi vida y en mi forma de actuar.

100.-DRAMAS FAMILIARES Y NEGOCIOS I

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