192.- Hospital de la Ribera, el principio del fin.

En nuestro país se comprende el robo, pero se desprecia el lucro. Los ancestros fundamentalistas de Felipe II, continúan impactando en nuestros valores y dificultan el encaje de empresa con la sociedad. No resulta fácil ser empresario, el entono no ayuda.
La sociedad española percibe que: * las empresas están para crear empleo, no para ganar dinero y nunca para cerrar…; * el cierre de una empresa se considera un acto pernicioso provocado por la desmedida avaricia del empresario…; * ganar dinero, ser rico y tener éxito es una consecuencia directa de la sustracción de lo ajeno, no del mérito…
En términos de percepción social, a los empresarios se les repudie no se les premia, porque se considera que ya tienen bastante reconocimiento con el dinero que ganan a costa de los demás…
Estos valores decimonónicos moderan sus manifestaciones externas, pero mantienen su vigencia en los contenidos más profundos. Y nos sirven para ilustrar, el contenido del artículo.
192.-HOSPITAL DE LA RIBERA, EL PRINCIPIO DEL FIN

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